A finales de la década de 1940, sus publicaciones inspiraron la Doctrina Truman y la política exterior estadounidense de la contención de la Unión Soviética. Moscú durante 1946 y el subsecuente artículo de 1947 “Las fuentes realidades y relaciones gergen pdf comportamiento soviético” sostenían que el régimen soviético era expansionista por naturaleza y que su influencia debía ser “contenida” en áreas de importancia estratégica para los Estados Unidos. Poco después de que su doctrina de la contención se convirtiera en política oficial de los Estados Unidos, Kennan empezó a criticar las mismas políticas que aparentemente había ayudado a lanzar.

Posteriormente, antes de que concluyera el año de 1948, Kennan estaba convencido de que se podían iniciar negociaciones con el gobierno de la Unión Soviética. En 1950, Kennan abandonó el Departamento de Estado, salvo por dos breves comisiones como diplomático en Moscú y Yugoslavia, y se convirtió en un crítico realista de la política exterior norteamericana. Continuó analizando los asuntos internacionales como profesor del Institute for Advanced Study de 1956 hasta su muerte a los 101 años. Fue un miembro del Consejo fundador del Rothermere American Institute en la Universidad de Oxford. La señora Kennan murió dos meses después debido a una peritonitis por una ruptura en el apéndice, aunque Kennan por mucho tiempo creyó que ella murió tras haberle dado a luz. A los ocho años se fue a Alemania a quedarse con su madrastra para aprender alemán.

Asistió a la Academia Militar St. John’s en Delafield, Wisconsin e ingresó a la Universidad de Princeton en la segunda mitad de 1921. Al no acoplarse a la atmósfera de elite de la Ivy League, el introvertido y penoso Kennan encontró sus años de licenciatura difíciles y solitarios. Tras haber recibido su título universitario en 1925, Kennan consideró aplicar a la escuela de derecho, pero como era muy cara optó por aplicar al recién formado Servicio Exterior estadounidense. Aprobó el examen de admisión después de siete meses de estudiar en la Escuela del Servicio Exterior. En Washington obtuvo su primer trabajo como Vice Cónsul en Ginebra, Suiza.

Pasó un año para que fuese transferido a Hamburgo, Alemania. En 1929 Kennan comenzó sus estudios en historia, política, cultura y el idioma ruso en University of Berlin’s Oriental Institute. Rusia Imperial y autor de Nueva Siberia y el exilio sistema, una obra que relata el sistema penitenciario de la Rusia zarista. Durante su carrera diplomática, Kennan llegó a dominar otros idiomas incluyendo el alemán, francés, polaco, checo, portugués y el noruego. En 1931 Kennan fue asignado a la legación en Riga, Letonia donde, como tercer secretario, trabajó en los asuntos económicos soviéticos.

Con este trabajo Kennan “creció para madurar su interés en los asuntos rusos”. Cuando Estados Unidos empezó su diplomacia formal con el gobierno soviético en 1933 después de las elecciones del presidente Franklin D. Roosevelt, Kennan acompañó al embajador William C. A mediados de la década de 1930 Kennan fue uno de los expertos con formación profesional rusa del personal de la embajada en Moscú, junto a Charles E. Ellos creyeron que había muy pocas bases para la cooperación con la Unión Soviética, incluso en contra e sus adversarios potenciales. Mientras tanto, Kennan estudió Meanwhile, Kennan estudió la Gran Purga de Stalin, lo que afectaría su opinión acerca de la dinámica interna del régimen soviético por el resto de su vida. Kennan se encontró en gran desacuerdo con Joseph E.

Davies, el sucesor de Bullitt como embajador para la Unión Soviética y quien defendió la Gran Purga y otros aspectos del régimen de Stalin. Kennan no tuvo ninguna influencia sobre las decisiones de Davies, y éste sugirió que Kennan sería trasladado fuera de Moscú por “su salud”. Kennan una vez más contempló renunciar al servicio exterior, pero en vez de ello aceptó la recepción de Rusia en el Departamento de Estado de Washington. Para septiembre de 1938, Kennan había sido reasignado para un trabajo en la legación en Praga. Después de la ocupación de la República de Checoslovaquia por la Alemania Nazi a principios de la Segunda Guerra Mundial, Kennan fue asignado a Berlín. En septiembre de 1942 Kennan fue asignado como consejero en Lisboa, Portugal, en donde a regañadientes hizo un trabajo administrando la inteligencia y bases operacionales. En enero de 1944 fue enviado a Londres, sirvió como consejero de la delegación americana para la Comisión Asesora Europea, que trabajaba para preparar una política aliada en Europa.

En Moscú, Kennan de nuevo sintió que sus opiniones estaban siendo ignoradas por Harry S. Truman y los legisladores en Washington. Kennan trató en repetidas veces de persuadir a los legisladores para abandonar los planes de cooperación con el gobierno soviético en favor de la esfera de influencia de la política europea para así reducir el poder soviético. Kennan sirvió como jefe adjunto de la misión en Moscú hasta abril de 1946. Casi al término de ese periodo, el Departamento de Tesorería solicitó al Departamento de Estado que explicara el reciente comportamiento soviético, así como su poca disposición para avalar el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Moscú al Secretario de Estado James Byrnes planteando una nueva estrategia para las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética. En el “fondo de la vista neurótica del Kremlin en torno a los asuntos internacionales está tradicional e instintivo sentido de inseguridad”. Después de la Revolución rusa, este sentido de inseguridad se mezcló con la ideología comunista y “secretismo oriental y de conspiración”. Kennan, Stalin necesitaba un mundo hostil para poder legitimar su autoridad autocrática.

La solución era fortalecer a las instituciones occidentales para hacerlas vulnerables al reto soviético, mientras esperaban la maduración del régimen soviético. La nueva política de contención de Kennan era que la presión soviética tenía que “ser contenida por la aplicación hábil y vigilante de la fuerza contraria a una serie de puntos geográficos y políticos que cambian constantemente. Este envío trajo a Kennan a la atención del Secretario de la Marina James Forrestal, un importante promotor de la política de confrontación en relación a los soviéticos, el ex aliado estadounidense de guerra. Forrestal ayudó a traer de vuelta a Kennan a Washington, donde se sirvió como el primer adjunto de Asuntos exteriores en el Colegio Nacional de Guerra y luego influyó fuertemente su decisión de publicar el artículo “X”. La meta de su política era retirar todas las fuerzas estadounidenses de Europa.

El acuerdo alcanzado daría la tranquilidad suficiente del Kremlin contra el establecimiento de regímenes de Europa del este hostiles a la Unión Soviética, templando el grado de control sobre esa zona que los líderes soviéticos sentían era necesario ejercer. Mientras tanto, durante marzo de 1947, Truman se apreció ante el Congreso para solicitar fondos para la Doctrina Truman y luchar contra el comunismo en Grecia. Yo creo que debe ser parte de la política exterior de los Estados Unidos el apoyar a las personas libres que se están resistiendo de los intentos de sometimiento por minorías armadas o por presiones externas”. Head and shoulders portrait of a dignified man in his forties, wearing a suit and tie. Stalinista era moldeada por la combinación de una ideología del Marxismo-Leninismo, que abogaba por la revolución para derrotar a las fuerzas capitalistas en el mundo exterior y la determinación de Stalin de usar la noción de “cerco capitalista” con el fin de legitimizar su regimentación de la sociedad soviética y así consolidar su poder político.

Su nueva política de contención declaró que la presión soviética tenía que “ser contenida por la aplicación hábil y vigilante de la fuerza contraria a una serie de puntos geográficos y políticos que cambian constantemente”. Kenan además alegó que los Estados Unidos tendría que llevar a cabo su política de contención solo y si lograba hacerlo sin subestimar su propia economía y su estabilidad política, la estructura del partido soviético pasaría por un período de gran tensión lo que eventualmente resultaría en “ya sea la ruptura o la maduración gradual del poder soviético”. La publicación del artículo “X” de pronto generó uno de los debates más intensos de la Guerra Fría. Walter Lippmann, un comentarista líder en los asuntos internacionales, criticó fuertemente el artículo “X”. Lippmann sostuvo que la estrategia de Kennan de contención era una “estratégica monstruosidad” que podía “ser implementada sólo al reclutar, subvencionar y apoyar un conjunto heterogéneo de satélites, clientes, dependientes y marionetas”.