We have found a new home! Beatnik”, dibujo de Jah Maya, con la característica barba “chivita”, boina, camiseta a rayas, cuello alto y anteojos oscuros. Aunque los escritores sputnik mi amor pdf descargar rechazaron el término por despectivo, el mismo fue adoptado y difundido ampliamente por los medios de comunicación, aplicándolo a un estereotipo juvenil distinguible por la forma de vestirse y arreglarse que se hizo moda, y relacionándolo con una actitud proclive a la holgazanería, el desenfreno sexual, la violencia, el vandalismo y las pandillas de delincuentes.

La palabra beatnik fue acuñada por Herb Caen, un popular periodista de San Francisco, para referirse a los beats o la generación beat, que habían establecido su principal centro de reunión en la Playa Norte de la ciudad. En algunos sitios web se menciona erróneamente que la palabra derivó de la fusión de los términos beat y nudnik, término idish que significa “aburrido” u “obtuso”. Quién sabe, si el universo no sea realmente un vasto mar de compasión, la verdadera miel sagrada, debajo de toda esta muestra de personalismos y crueldad? En la jerga local estadounidense de la época, el término beat indicaba la cultura, la actitud y la literatura, mientras que la palabra beatnik se utilizaba para estereotipar la cultura beat, tal como aparecía en los personajes de historieta, muchas veces violentos, que difundían los diarios y revistas. Gran parte de la cultura beat expresa una posición negativa antes que positiva.

Estuvo animada por un vago sentimiento de displacer e insatisfacción cultural y emocional, y un anhelo, antes que por un propósito o programa específico. Sería mucho más fácil si sólo buscáramos películas con beatniks. Y los medios de comunicación popularizaron el término. La filosofía beat era básicamente contracultural, antimaterialista, anticapitalista y antiautoritaria, que remarcaba la importancia de mejorar la interioridad de cada uno más allá de las posesiones materiales y de las reglas impuestas por el sistema. Portada del San Francisco Chronicle de junio de 1958: “Cuerpo desnudo en un callejón.

Chica beatnik asesinada por un marinero en busca de amor”. El hecho fue cubierto por el San Francisco Chronicle de modo sensacionalista con el siguiente título de portada: Cuerpo desnudo en callejón. Chica beatnik asesinada por marinero buscando amor. Un nombre tan distinguido para glorificar todo tipo de delincuencia es demasiado “moderno” para mí. No me importa como ellos llamen a la gente —beatniks, eatniks o deadbeats— no se puede excusar la adicción a los narcóticos o la prostitución sólo porque alguien se llame a sí mismo artista o escritor. Las órdenes son de no hacer favores especiales a los beats.

Titulares del San Francisco Chronicle de 1958 referidos al juicio contra el “Rey de los Beatniks”. Chica beatnik narra un viaje con 2 hombres”. Manténgase lejos de los beatniks: Nord sentenciado a trabajar”. Casi simultáneamente los medios de la ciudad anunciaron la desaparición de otras dos “chicas beatnik”, menores de edad, presentándolas con evidente intencionalidad como “voluptuosas”. En la televisión estadounidense los beatniks aparecieron con el personaje de Maynard G. El personaje de Shaggy en el dibujo animado Scooby-Doo, creado a fines de la década del 60, está inspirado en el de Maynard G.

En 1959 se estrenó la película The Beat Generation asociando al movimiento con el crimen y la violencia. Lo mismo sucedió al año siguiente con el film The Beatniks. Esta distorsión se aplicaría también a los hippies unos años después. A mediados de 1959, un psiquiatra llamado Francis Rigney, quien compartió varios meses con el grupo de beatniks que frecuentaban Playa Norte, haciéndose pasar por uno de ellos, difundió en los medios una pseudo investigación llamada “100 Noches con los Beats”.

En ella, Rigney afirma que el grupo estaba integrado por unos 150 jóvenes, de los cuales un tercio eran mujeres, que promediaban los 23 años, mientras los hombres eran siete años mayores. Ellos han hecho de la sociedad un chivo expiatorio de su propia neurosis Han salido de la sociedad y como cualquier grupo de gente enferma quieren que los dejen solos. Life fue el medio que más insistió en imponer el término beatnik con su significado de movimiento “antiamericano” y “degradado”. El 21 de septiembre de 1959 la revista publicó un artículo titulado Squaresville U. Sabemos que los beatniks no son buenos, pero pensábamos que ellos simplemente se vestían como zaparrastrosos y hablaban raro. Ahora sabemos que se casan sin hacer los trámites y cosas así. En 1971 el periódico San Francisco Chronicle, que tanto hiciera para construir el estereotipo negativo, describía a los beatniks como gente que tenía una alegría de vivir que encendía una luz en los ojos, voces vitales y gestos enérgicos, contraponiéndolos a los hippies y su desapego por la vida.

La generación beat vendió libros, vendió suéteres de cuello alto y bongoes, boinas y anteojos negros, vendió un estilo de vida que parecía graciosamente peligrosa, que podía ser tanto condenado como imitado. Los matrimonios suburbanos podían organizar fiestas beatnik los sábados a la noche y beber demasiado y manosear a las esposas de los otros. Ann Charters, en Beat Down to Your Soul: What Was the Beat Generation? El término fue tomado porque puede significar cualquier cosa. Puede incluso ser explotado a la afluencia de las extraordinarias invenciones tecnológicas de la época.

Casi de inmediato, por ejemplo, la publicidad de las empresas grabadoras de Nueva York usaron la idea de Generación Beat para vender sus nuevas grabaciones de larga duración en vinilo. Kenneth Rexroth, quien llegara a ser considerado el padre de los beats, escribió un artículo titulado La comercialización de la imagen del rebelde, sosteniendo que la cosa más deplorable de la aparición de lo beatnik fue que eclipsó un movimiento disidente que tenía el potencial de crear un cambio real. Allen Ginsberg, Timothy Leary y John C. Lilly: escritores de la generación beat.

El término beatnik fue creado para descalificar y parodiar ese movimiento. Por ese tiempo se generalizó la tendencia entre los estudiantes de Estados Unidos a adoptar como moda el estereotipo beatnik, generalizándose entre los varones el uso de la barbita “chiva”, boina, remera a rayas horizontales, anteojos negros, suéteres de cuello alto, liar sus propios cigarrillos y tocar el bongó. El hombre beatnik era referido como un “beatnik cat”, un “gato”. La moda beatnik también fue reflejada en los medios de comunicación. El personaje de historieta Archie fue caracterizado como un beatnik en la década del 60. John Travolta y Olivia Newton-John, también están ambientados en el momento de la moda beatnik. Finalmente, en Los Simpson los padres de Ned Flanders son retratados como beatniks.

En Iberoamérica los términos beat y beatnik llegaron como sinónimos, sin que se percibiera la significación política peyorativa que el segundo poseía en Estados Unidos. Tampoco se difundió el estereotipo comercial ni la moda asociada al movimiento. Los Beatniks y un grupo de escritores, se formó bajo su influencia. En Argentina, en 1962, se formó el Grupo Opium, integrado por poetas y escritores jóvenes insertos claramente en una corriente de rechazo. Eso está bien para los países en que todo funciona perfectamente.